Coronavirus y despidos. ¿Es posible que mi empresa me despida durante el estado de alarma?

Con el Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo el Gobierno declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, estableciéndose toda una serie de medidas encaminadas a paliar los efectos de la pandemia.

Posteriormente y ante la insuficiencia de medidas adoptadas para paliar los efectos económicos y sociales que esta crisis acarrea, el Gobierno dictó nuevamente reales decretos en virtud del cuales se adoptaban medidas complementarias en el ámbito laboral para paliar los efectos derivados del coronavirus. Se trató en este caso del Real Decreto Ley 8/2020, de 17 de marzo, de medias urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 y del Real Decreto Ley 9/2020 de 27 de marzo por el que adoptaros medidas complementarias de las anteriores.

Como consecuencia de toda esta regulación y de que dentro de todo su articulado se dispone expresamente que “quedan prohibidos los despidos por causas relacionadas con el coronavirus”, mucho se ha hablado sobre si realmente se ha prohibido de forma categórica el despido en España durante el estado de alarma.

Si uno lee detenidamente los decretos en su conjunto, la respuesta es clara: NO SE HA PROHIBIDO EL DESPIDO, simplemente se ha encarecido.

Para poder entenderlo es necesario recordar que además del despido disciplinario (aquel que tiene lugar cuando el trabajador incurre en faltas disciplinarias recogidas como tales, tanto en el Estatuto de los Trabajadores como en el convenio colectivo que rige su relación laboral), existen en nuestro país otros dos tipos de despidos: los derivados de razones económicas (donde se indemniza al trabajador con 20 días de salario por año trabajado) y los improcedentes (en lo que la indemnización alcanza los 33 días de salario por año trabajado).

Pues bien, como consecuencia de lo establecido en los decretos dictados por el Gobierno para paliar los graves efectos económicos y sociales derivados de la pandemia, una empresa no podrá despedir a sus trabajadores por razones económicas cuando esa pérdida económica descanse en causas relacionadas con el coronavirus (que evidentemente y dada la complicada situación que atravesamos es la causa fundamental, por no decir la única causa, en la que descansa la pérdida económica sufrida por el empleador).

Lo que sí podrá hacer es despedir de forma IMPROCENTE a sus trabajadores, es decir, indemnizarles con 33 días de salario por año trabajado y no así con 20 días. Por eso la conclusión a la que podemos llegar es a la de que se ha encarecido el despido.

Así que recuerda si eres despedido y tan solo se te indemniza con 20 días, lo más probable es que tengas derecho a reclamar una indemnización ligeramente superior por tratarse realmente de un despido de tipo improcedente.

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