Coronavirus, ERTES, Trabajadores y la declaración de la renta 2020

El RDL 8/2020 de 17 de marzo introdujo una serie de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, siendo una de ellas de gran relevancia para los trabajadores: la inclusión en un ERTE implica un cambio de estado en la situación laboral, pasando de empleado a desempleado, teniendo derecho por ello a la correspondiente percepción de la prestación por desempleo.

Si bien es cierto que, tal como se especifica en el citado decreto, la situación de ERTE no computa a efectos de consumir los periodos máximos de percepción legalmente establecidos, tanto en casos de expedientes de regulación de empleo con suspensión de contrato como de reducción de jornada, las cantidades pagadas por el SEPE sí computan como procedentes de un segundo pagador a efectos de IRPF.

En cuanto al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 96 se encuadran las situaciones que causan obligación de presentar declaración de la renta, de lo que se deriva que habrá que presentar declaración si se obtienen rendimientos por importe superior a 14.000,00€, cuando éstos procedan de más de un pagador, y la suma del segundo pagador y siguientes superan los 1.500,00€.

Por tanto, aquellos trabajadores que durante el periodo de alarma hayan estado incluidos en un ERTE, deberán revisar su situación personal, puesto que es posible que estén obligados a presentar declaración. Además, se debe tener en cuenta que el SEPE no practica retenciones de oficio, por lo que las percepciones del servicio de desempleo serán netas de retenciones, lo que probablemente tendrá un efecto en la declaración de la renta 2020, suponiendo una mayor cuantía a ingresar o menor a devolver.

Otro de los efectos de los ERTE en la declaración de la renta afecta directamente a las madres trabajadoras, puesto que no será aplicable la deducción por maternidad durante el tiempo que el contrato de trabajo se encuentre suspendido como consecuencia de la aprobación de un expediente de regulación temporal de empleo.

Las mujeres con hijos menores de tres años con derecho a la aplicación del mínimo por descendientes podrán minorar la cuota diferencial del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas hasta en 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años siempre que realicen una actividad por cuenta propia o ajena por la cual estén dadas de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social o mutualidad.

Según del artículo 262.2 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, en el caso de ERTES en los que se suspenda el contrato de trabajo, el contribuyente se encuentra en situación de desempleo total.

En los casos donde la suspensión del contrato de trabajo haya durado el mes completo, como consecuencia de la aprobación del ERTE, deja de realizarse una actividad por cuenta ajena y por tanto no se cumplen los requisitos para disfrutar de la deducción por maternidad.

No sucede así cuando el ERTE sea de reducción de jornada, habiendo trabajado a tiempo parcial durante la vigencia del expediente de regulación de empleo. En estos casos, siempre que se cumplan los restantes requisitos, sí se tendría derecho a la deducción por maternidad.

 

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